| 1 mes de $250.00 sin intereses | Total $250.00 |
Edad: 8 años en adelante
Jugadores: 3 a 8 jugadores
Tiempo: 10 minutos aproximadamente
Idioma: Español
BIM! BAM! BUM! es un frenético juego de cartas, atención y rapidez mental en el que hasta tres palabras aparentemente sencillas pueden provocar un caos absoluto. Para ganar deberás ser la primera persona que se quede sin cartas, jugando con velocidad y siguiendo correctamente una secuencia de turnos que cambia constantemente.
Al comenzar, las cartas se reparten equitativamente entre todos los participantes. Cada persona sostiene su propio mazo de forma que solamente pueda ver la primera carta disponible, manteniéndola oculta para los demás. En el centro se coloca la carta que indica el sentido inicial de juego y se deja espacio para formar hasta tres pilas.
Durante tu turno deberás colocar la carta superior de tu mazo sobre cualquiera de las tres pilas centrales. Cada carta muestra una de las palabras del título: Bim, Bam o Bum. Después de jugarla, tendrás que observar las cartas visibles sobre las tres pilas y pronunciar tu palabra tantas veces como aparezca.
Si tu palabra aparece una sola vez, únicamente tendrás que decirla y el turno continuará con la siguiente persona. Si aparece dos veces, deberás repetirla dos veces y el siguiente participante será saltado. Si aparece en las tres pilas, tendrás que pronunciarla tres veces y el sentido de juego cambiará inmediatamente.
Así, una jugada que comienza con un sencillo «Bim» puede transformarse repentinamente en «Bam, Bam» o «Bum, Bum, Bum». Para responder correctamente no basta con identificar tu carta: también necesitas contar las palabras visibles, recordar el sentido actual y descubrir quién deberá actuar después. La rapidez de la mesa hará que todas esas tareas resulten mucho más difíciles de lo que parecen.
Cuando las tres cartas visibles forman la combinación Bim, Bam y Bum, sin importar el orden en que aparezcan, la persona activa deberá gritar «¡Bim! ¡Bam! ¡Bum!». En ese instante, todos los demás deben colocar rápidamente una mano en el centro. La última persona en reaccionar comete una pifia y recibe una penalización.
También cometerás una pifia si juegas cuando no te corresponde, tardas demasiado durante tu turno, pronuncias una palabra incorrecta, repites mal la cantidad necesaria, no reconoces la combinación especial o reaccionas con la mano cuando eras quien acababa de generarla. Aquí los errores no pasan desapercibidos y toda la mesa permanece atenta a lo que hacen los demás.
Quien comete una pifia debe tomar la pila central con más cartas y añadirla al fondo de su propio mazo, alejándose de la victoria. Al mismo tiempo, la pila más pequeña se retira de la partida, consiguiendo que la cantidad total de cartas disminuya y que cada enfrentamiento continúe avanzando incluso después de varios errores.
Aunque la carta que jugarás está determinada por la parte superior de tu mazo, puedes elegir en cuál de las tres pilas colocarla. Esta pequeña decisión permite provocar palabras repetidas, saltar a un rival cercano, invertir el sentido de juego o preparar una combinación BIM! BAM! BUM! que obligue al resto a reaccionar. Encontrar la pila adecuada puede acercarte a la victoria sin necesidad de memorizar reglas complicadas.
Para quienes ya dominan la dinámica básica, el modo Susurro añade cartas en las que los personajes hablan en voz baja. Cuando aparece una de ellas, la persona activa debe permanecer completamente en silencio aunque normalmente tuviera que pronunciar una o varias palabras. Hablar por costumbre o corregir equivocadamente a quien guardó silencio también puede convertirse en una pifia.
La partida termina inmediatamente cuando alguien consigue jugar la última carta de su mazo. Su duración aproximada de diez minutos permite organizar revanchas consecutivas, cambiar rápidamente la cantidad de participantes y utilizarlo como apertura de una reunión, descanso entre juegos más largos o competencia principal durante una fiesta.
La caja incluye 55 cartas: 18 cartas Bim, 18 cartas Bam, 18 cartas Bum y una carta indicadora del sentido de juego, además del reglamento. Su formato compacto permite llevarlo fácilmente a reuniones, viajes y cualquier lugar donde quieras iniciar una competencia rápida.
BIM! BAM! BUM! demuestra que solamente hacen falta tres palabras para llenar una mesa de errores, gritos y risas. Observa las pilas, recuerda a quién corresponde jugar y procura que tu lengua siga funcionando cuando el sentido cambie por tercera vez. Todos saben decir Bim, Bam y Bum; hacerlo sin equivocarse es otra historia.
