| 1 mes de $350.00 sin intereses | Total $350.00 |
Edad: 7 años en adelante
Jugadores: 3 a 5
Tiempo: 20 minutos
Idioma: Español
Polilla Tramposa es un irreverente juego de cartas en el que romper una de las reglas más conocidas de cualquier mesa se convierte en parte oficial de la experiencia: aquí puedes hacer trampa. Tu objetivo será deshacerte de las cartas de tu mano antes que los demás, combinando descartes legales, efectos especiales y maniobras disimuladas. Pero no confundas libertad con ausencia de reglas, porque alguien estará observando cada uno de tus movimientos.
En tu turno podrás jugar sobre la pila una carta cuyo número sea inmediatamente superior o inferior al que se encuentra visible. Si no tienes una carta válida, tendrás que robar. Esta estructura es fácil de comprender y mantiene la partida en movimiento, pero pronto descubrirás que jugar correctamente no siempre será suficiente. Algunas cartas resultan difíciles de eliminar por la vía convencional y tendrás que buscar el momento apropiado para recurrir a métodos menos transparentes.
Hacer trampa significa lograr que una carta desaparezca sin ser descubierto: puede caer discretamente bajo la mesa, deslizarse dentro de una manga o terminar escondida mediante alguna maniobra creativa. Sin embargo, existen límites importantes. Solo puedes deshacerte de una carta a la vez, debes mantener tu mano sobre la mesa y no puedes hacer desaparecer de esta forma tu última carta. La clave no es simplemente engañar, sino hacerlo con habilidad y en el momento oportuno.
Las cartas de polilla son el corazón del desafío, pues normalmente no pueden jugarse sobre la pila como las demás. Para eliminarlas tendrás que hacer trampa mientras intentas parecer completamente inocente. Tal vez aproveches una distracción, una discusión o el efecto de otra carta, pero cualquier movimiento extraño puede llamar la atención. Cuantas más polillas acumules, mayor será la presión por encontrar una oportunidad antes de que finalice la ronda.
Uno de los participantes recibe la Chinche Guardián y se convierte en el vigilante de la mesa. Su misión es observar a los demás y señalar a quien sorprenda haciendo desaparecer una carta. Si la acusación es correcta, el tramposo recibe una penalización y asume el papel de guardián; si resulta falsa, quien acusó tendrá que afrontar las consecuencias. Así, la vigilancia cambia de manos y todos pueden terminar defendiendo las reglas que antes intentaban quebrantar.
Las cartas de acción aumentan el caos mediante cuatro tipos de insectos. Las hormigas obligan a los rivales a robar, las arañas permiten entregar cartas a otra persona, las cucarachas desencadenan una carrera por descartar el número adecuado y los mosquitos ponen a prueba los reflejos de toda la mesa. Estos efectos crean distracciones, movimientos repentinos y oportunidades ideales para intentar una trampa mientras las miradas están concentradas en otra parte.
Cada ronda termina cuando alguien consigue quedarse sin cartas. Quienes todavía conserven insectos reciben puntos negativos según las cartas acumuladas, por lo que las polillas y acciones que no lograste eliminar pueden resultar especialmente costosas. Después de disputar tantas rondas como participantes haya en la mesa, gana quien tenga la menor puntuación. Esto permite que todos pasen por diferentes posiciones y tengan nuevas oportunidades para perfeccionar sus engaños.
Creado por Emely y Lukas Brand e incluido en la lista de recomendados del Kinderspiel des Jahres 2012, Polilla Tramposa es una propuesta familiar, rápida y completamente diferente a los juegos de descarte tradicionales. Su mezcla de observación, destreza, reflejos y descaro genera momentos impredecibles en los que hasta la persona más seria puede terminar escondiendo cartas con una sonrisa. Prepara tu mejor expresión inocente y procura que nadie descubra tu próxima maniobra.
